Esta semana, la banda de asesinos se ha cobrado varias vidas humanas, amén de perpetrar incontables daños personales y materiales. De momento, ya tiene dos muescas más que apuntarse en sus sucios pistolones de pistolero a sueldo.
Yo no soy vasco pero, si lo fuera, nacionalista o independentista, no dejaría nunca mi destinopolítico en manos de unos desalmados que no tienen reparos en segar una vida, que no tienen reparosen destruir lo que a otros tanto esfuerzo ha costado; semejante desprecio por la vida, no merece más consideración que la condena y el ingreso en prisión.
Para colmo, la crisis económica no va con ellos. No les basta con una bala o una pequeña bomba,¡no!; tienen que gastar 100, 200, 300, 400Kg de explosivos para cometer atentados, tan grandes como sus egos, tan injustos como su desprecio por la diferencia. Se imaginan tener que pagarles ese monumental “impuesto revolucionario”, día sí y día también, para que unos cobardes tengan su razón de ser.
Nada más injusto para los padres de las víctimas que: construir su propia familia, trabajar para alimentarlos y educarlos y, a pesar de esforzarse por hacer del mundo un sitio mejor, vienen unos criminales y embrutecen el mundo con sus viles proezas (?).
Al terrorista: te voy a hacer una recomendación; experimenta tu empatía en tu propia persona,coge tu pistola y apunta directamente a tu cabeza o métete tu explosivo por el culo y, aprieta el gatillo o enciende la mecha, según cual sea tu caso; si todavía te quedan ganas de más violencia, pues entonces hablamos. Mientras te lo piensas, esta es mi respuesta: ¡NO AL TERRORISMO!
¡Agur!
Jose M. Jiménez Islas.
Publicat per eiximenys